POR
LA IGUALDAD DESDE LA DIVERSIDAD
Diferencia no es desigualdad
Hace
34 años que en Nueva York, transexuales, gays, lesbianas
y bisexuales se enfrentaron por primera vez a la policía
que no dejaba de hacer detenciones en los locales de ambiente homosexual
y extorsionaba a sus propietarios. Conseguimos ganar el derecho
de reunión y ensanchar progresivamente nuestras libertades,
empezamos a no escondernos y a decir a la sociedad que queríamos
los mismos derechos. Desde entonces hasta ahora, 80 países
en el mundo han despenalizado la homosexualidad y 12 reconocen a
las parejas del mismo sexo, pero cada dos días se produce
un asesinato por homofobia en sitios como México y Brasil;
70 países todavía persiguen a los gays y las lesbianas
y en 9 se les aplica la pena de muerte: Afganistán, Arabia
Saudita, Chechenia, Emiratos Árabes Unidos, Irán,
Mauritania, Pakistán, Sudán y Yemen.
El
estado del Vaticano, en alianza con los regímenes católicos
e integristas islámicos, continúa haciendo boicot
al derecho de orientación sexual en las Naciones Unidas y
en nuestro país los obispos mantienen la homofobia de siempre,
discuten las decisiones de los parlamentos autonómicos que
reconocen las parejas de hecho y se oponen al uso del preservativo
contra el VIH/SIDA. Ni siquiera respetan las decisiones del Parlamento
Europeo. Mientras la jerarquía católica vulnere los
derechos humanos y atente contra la salud pública, no merece
ningún apoyo de la administración del Estado. Quién
aún no haya hecho su declaración del IRPF, que marque
su aportación para las ONGs y deje en blanco la aportación
para la Iglesia católica.
En
nuestro país, pese a una limitada ley de parejas y al apoyo
mayoritario de la opinión pública, no se nos quiere
reconocer como familia ni tenemos los mismos derechos que el resto
de la ciudadanía, como poder casarnos. Cada cual tiene que
poder organizar sus relaciones como le plazca, pero en igualdad
de condiciones, incluso, para quienes quieran optar o renunciar
al matrimonio. Sólo somos iguales en impuestos y deberes.
Aunque
hemos conseguido un importante avance, no podemos negar que el lenguaje
cotidiano está lleno de expresiones injuriosas y que mostrar
nuestra afectividad en público es todavía un reto.
Por esto mismo celebramos el coraje de tantas personas que han hecho
pública su homosexualidad durante estos últimos años,
personas que han contribuido a mostrar la diversidad del colectivo
de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales. Merecen nuestro aplauso
y también merecen nuestro reconocimiento tant@s voluntar@s
de las asociaciones que desde el anonimato hace muchos años
que trabajan por nuestros derechos y contra el VIH/SIDA.
Queremos
un futuro donde ninguna persona sea discriminada por razón
de su etnia, discapacidad, origen cultural o nacional, enfermedad,
religión, lengua, sexo, género u orientación
sexual. Desde la diversidad queremos la igualdad porque ser diferente
no tiene que implicar ser desigual en derechos. Creemos en una sociedad
que respete las afinidades de cualquiera colectivo y las diferencias
de los individuos: no hay más norma que la pluralidad.
APOSTAMOS
por una educación igualitaria y no discriminadora de la diversidad
sexual. Desde la escuela hace falta educar en el respeto a la diferencia
y evitar la marginación de l@s jóvenes lesbianas,
gays, transexuales y bisexuales. Ya es hora de que nuestras universidades
incluyan la realidad de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales
en la docencia y en la investigación con total normalidad.
Ya es hora de que los colegios profesionales incluyan en su formación
la diversidad sexual cosa, que hoy muchos aún no hacen.
PROPONEMOS
al mundo sindical y empresarial la plena equiparación de
derechos para las parejas del mismo sexo en comparación con
los matrimonios, lo queremos ver reflejado en todos y cada uno de
los convenios laborales, queremos que en el trabajo no haya discriminación
de ninguna clase por razón de orientación sexual o
de género.
PEDIMOS
una vez más respeto para los gays y las lesbianas afectad@s
por el VIH/SIDA, porque padecen una doble opresión y denunciamos
enérgicamente las dificultades de reinserción laboral
para todas las personas seropositivas. Cuando ganan una mejor calidad
de vida se encuentran con una verdadera muerte civil. NO SE HA ACABADO
la lucha contra el VIH/SIDA, más bien al contrario, el éxito
parcial de las nuevas medicaciones no tiene que hacernos olvidar
los duros efectos secundarios de éstas, ni la gravedad de
la enfermedad. Un 18% del colectivo gay de Barcelona es portador
del VIH. Se necesitan más recursos, más solidaridad
y más compromiso de todo el mundo, sean empresas, instituciones
o personas, para ganar esta batalla y no bajar la guardia.
NOS
PREOCUPA la situación de l@s ancian@s homosexuales, una generación
que vivió la peor represión franquista, víctima
fácil de la delincuencia y, sobre todo, abocada a una difícil
situación en las residencias de la tercera edad. Entendemos
que la asistencia domiciliaria tiene que ser la opción que
las administraciones públicas prioricen. Y, por lo tanto,
RECLAMAMOS la rehabilitación de las personas perseguidas
por la antigua Ley de Peligrosidad Social y queremos para ellas
las mismas pensiones y compensaciones que han recibido los ex-presos
políticos de la dictadura.
LAS
FAMILIAS HOMOPARENTALES son hoy retos que reclaman el apoyo de la
sociedad y el reconocimiento de las instituciones. Derecho de adopción
y potestad compartida: la maternidad y la paternidad son más
que un hecho biológico limitado a la heterosexualidad. Para
que sean verdaderas en su función tienen que incluir un deseo
de ser madre o padre y es este deseo lo que hace a una mujer madre
y a un hombre padre, al margen de su orientación sexual.
Eso sí, queremos para nuestr@s hij@s el mismo trato que reciben
el resto de niños. Las parejas lesbianas, gays, transexuales
y bisexuales deben que tener los mismos derechos y los mismos deberes
que los matrimonios, entre los más urgentes los de adopción
de niñ@s y nacionalización de la pareja extranjera.
LAS
PERSONAS TRANSEXUALES se ven expuestas más que nadie a graves
discriminaciones, sea en el trabajo, como en la asistencia sanitaria
y psicológica en operaciones de reasignación genital.
En necesario, inexcusablemente, que los grupos de transexuales sean
interlocutores y que se les escuche antes de la aprobación
de cualquier ley que les pueda afectar.
Los
derechos de gays, lesbianas, bisexuales y transexuales son simplemente
derechos humanos, por eso mismo, los celebramos juntos con toda
la sociedad. Queda mucho por hacer y sentimos un verdadero orgullo
de todo lo que hemos ganado. Porque amamos y nos amamos, queremos
igualdad desde la diversidad.
Barcelona,
junio de 2003
Viernes 27 de Junio 2003
Xarxa per l’Orgull
MUESTRA DE ASOCIACIONES
c/ Enric Granados, entre Diputació y Consell de Cent
12:00 a 21:00
Xarxa per l’Orgull
MANI-FESTA
c/ Enric Granados con Diputació
19:00
Xarxa
per l’Orgull
FIESTA
c/ Enric Granados, entre Diputació y Consell de Cent
21:00 a 1:00
Xarxa
per l'Orgull
28j@cogailes.org
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